Vamos a comenzar por la conclusión: Que se pueda imprimir en 3D, no siempre significa que sea el camino correcto.
Recibimos muchas consultas para imprimir piezas (entre las cuales figuran las fundas para celulares, juguetes, adornos), y más allá de que en DP3D no ofrecemos servicios de impresión no industrial, la respuesta es siempre la misma: si lo que necesitas se consigue, al precio que sea, es muy probable que convenga ir a comprarlo. Actualmente la impresión 3D no es una tecnología que pueda competir con los costos de producciones en masas, por lo cual cada caso debe evaluarse para ver qué es lo más conveniente.
Si hablamos de un dispositivo especial, una pieza única, o satisfacer una necesidad que NO es posible resolver con algo que se encuentre disponible comercialmente, ahí la impresión 3D brilla.
Es importante entonces entender las diferencias entre la inyección de plástico y la Impresión 3D. Ampliemos sobre estos conceptos:
La inyección de plástico es un proceso de manufactura tradicional. Consiste en inyectar material fundido en la cavidad de un molde, utilizando un ariete hidráulico y un tornillo sin fin de alimentación. El material llenará el espacio del molde y una vez allí, solidificará adquiriendo la forma de dicha cavidad, previamente diseñada según especificación de la pieza. Es un proceso rápido que permite obtener piezas en muy poco tiempo.
La inyección de plástico tiene una gran limitación: la necesidad de diseñar y fabricar una matriz (molde) para cada una de las piezas a producir; estas matrices son elementos muy costosos que hacen que sólo se justifique inyectar piezas en grandes cantidades. El costo operativo de las inyectoras también es elevado porque requieren de dispositivos de potencia elevada y mano de obra especializada.
La Manufactura Aditiva o Impresión 3D, consiste en la deposición de material capa tras capa para obtener un objeto volumétrico sin necesidad de implementación de moldes o dispositivos especiales. Partiendo únicamente de un modelo digital del objeto a reproducir, y de un equipo acorde a las solicitaciones esperadas, en cuestión de horas podemos materializar nuestra pieza. Los tiempos de producción puros son considerablemente mayores a los de la inyección, pero esto se compensa con creces con el mínimo tiempo de puesta en marcha de los equipos, y la eliminación total del herramental especial y moldería.
Existen diferentes tecnologías de Impresión 3D. En todas se cumple la premisa de la fabricación capa tras capa, pero en algunas de estas tecnologías se hace más evidente la presencia de las mismas. Esto nos lleva a tener piezas o prototipos con terminaciones superficiales inferiores a la inyección de plástico, lo cual es un aspecto a tener en cuenta.
Originalmente se pensaba a la inyección de plástico y la impresión 3D como tecnologías competidoras. Hoy por hoy son muy evidentes las grandes ventajas y desventajas de cada una, haciendo que sean perfectamente complementarias y que puedan ser utilizadas en conjunto para optimizar los procesos de diseño y desarrollo de una pieza.
La impresión 3D le da a los ingenieros la posibilidad de materializar diseños desde sus propios escritorios y en cuestión de horas. La inyección de plásticos es el camino a seguir si buscamos producir de manera rápida y confiable grandes cantidades de piezas, de gran calidad y complejidad, al menor costo posible.

En el gráfico de arriba vemos la conveniencia de la manufactura aditiva frente a la inyección de plástico para bajas cantidades de producción. Si bien el punto de inflexión dependerá de cada caso puntual, de cada pieza, de cada aplicación, en este ejemplo real vemos que por debajo de 500 piezas el costo unitario de la impresión 3D era inferior al de la inyección, siendo esto más notorio cuanto menor sea la cantidad de piezas. Pasado ese punto, el costo de la pieza impresa queda por encima del de la pieza inyectada y a ello le sumamos la desmejorada calidad superficial, el alto tiempo de fabricación, y demás cuestiones que ya hemos analizado.
Parte de nuestra política es brindar asesoramiento integral y muchas veces eso consiste en informarle al cliente que existen mejores alternativas.
Nos tomamos un café?